Decepción,es,decepciones...


                                                                   

Desengaño, algo que en lo más profundo de vos sabias que iba a pasar, pero lo negabas con todas tus fuerzas, porque no tenía que ser así o mejor dicho no tenía porque, nada malo habías hecho, había pasado o nada que le hubiera dado un porque, una razón. Estas cosas dan sentido o dan sustento a la frase “Por algo las cosas pasan.” Y más sentido tiene cuando pasan en el momento menos esperado o con la persona menos esperada y duele mucho más del sentido que tiene y no la podemos entender cuando te la dicen, por eso, nos preguntamos ¿por qué? Porque, si siempre fuimos una para la otra, si siempre repetimos él nunca lo haría, si siempre nos quisimos o eso decíamos o eso yo decía y sentía. Lo malo de una decepción es que es muy parecido a una mentira, pero la decepción, la desilusión, es peor, porque es lo que nunca imaginaste, es dudar de algo que tenías asegurado, y así con todas las seguridades que tenías de esa persona. Una mentira pone en duda mil verdades. Bueno una decepción, también pone en duda mil seguridades.
Después de la desilusión, no te ilusionas con nada más. Ni por lo más pequeño que sea. Todo es duda. Por eso es difícil perdonar, porque no esperas más nada de esa persona. Porque ya te fallo en algo tan grande que no hay lugar para confiar en algo mas párvulo. Algo contrario a la decepción es la confianza. Porque si hay confianza, no hay decepción, si hay decepción la confianza se termina y si se acaba la confianza, que es la base de una amistad, se termina la amistad. Todo se relaciona, por eso la amistad es sinónimo de relación y si algo se rompe, se rompe todo. El desengaño, engaño, mentira, farsa descubierta, todo en una palabra, con una dosis de dolor porque no te lo esperabas, de alguien que tampoco imaginaste que iba a hacerlo, esa es mi definición de DECEPCION.
La dosis de dolor viene de la ilusión y los recuerdos, los momentos inolvidables, el amor verdadero que tenías, porque eso no se va y hace que dudes. El querer tanto  te hace pensar que podes perdonar, y la otra parte mala, la que no  te lo permite, que también se recuerda al ver a esa persona. Todo se pone en juego. El quererse  a uno mismo y el querer a los demás. Cada uno sabe, cada uno pone lo que quiere en la balanza para encontrar el equilibrio del querer. Y reconocer si hay más querer en uno o en lo demás.

TIPEANDO PIENSO...

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